La quinta semana de aislamiento acaba con la menor cifra de muertos en un mes

España ha cerrado la quinta semana de confinamiento con la menor cifra de muertos en un mes, 410 en las últimas 24 horas, un dato esperanzador con el que país afrontará una nueva prórroga del estado de alarma, que se alargará, al menos, hasta el próximo 9 de mayo.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha destacado, precisamente, “el descenso importante” en el número de fallecidos por coronavirus, que bajan por primera vez de los 500, lo que representa “un dato para la esperanza”.

Con estos 410 ya son 20.453 (un 2 % más) los fallecidos desde que comenzó la crisis, con 4.218 nuevos contagios que elevan a 195.944 (2,2 % más) la cifra total de infectados.

Además, la cifra total de personas curadas asciende a 77.357 (3,6 % más), con 2.695 nuevas recuperaciones de enfermos de coronavirus.

El jefe de Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha ofrecido este domingo la opción de que se sumen al acuerdo de reconstrucción nacional a todas las comunidades autónomas, a las que el Gobierno ha puesto a disposición una partida “extra de liquidez” por valor de 14.000 millones de euros para hacer frente al coronavirus.

Un “mecanismo absolutamente extraordinario”, en un momento en el que las comunidades plantean “de manera unánime” problemas de liquidez para hacer frente a gastos y nóminas, ha señalado el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en la rueda de prensa posterior a la reunión telemática de Sánchez con los presidentes autonómicos.

Pero presidentes de casi una decena de comunidades han criticado este anuncio, por considerar que no tiene nada de “extraordinario”.

Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Galicia, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana e Islas Baleares han alegado que no se trata de un fondo nuevo, ya que 5.500 millones de los 14.000 provendrían del adelanto de la liquidación de 2018.

En la rueda de prensa, por otra parte, ha comparecido también el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que ha remarcado que en la fase de desescalada no se aplicará una fórmula homogénea y que se ajustará a “la realidad epidemiológica de cada territorio”.

Por este motivo, la mayoría de líderes autonómicos han coincidido en reclamar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la gestión propia de la desescalada de la crisis sanitaria, y han pedido también medidas específicas, como apoyo al sector turístico.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reclamado respeto a los marcos competenciales y poder participar en un diseño de la transición singularizado, antes que una “desescalada asimétrica con el pilotaje del Gobierno español”, mientras que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha pedido directamente que se le deje gestionar el desconfinamiento.

También han abordado la medida para aliviar el confinamiento de los menores a partir del próximo 27 de abril, que, dentro de la cautela, ha sido bien acogida por prácticamente la totalidad de los presidentes y presidentas autonómicas.

Como Isabel Díaz-Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, que, además de mostrarse a favor de suavizar el confinamiento de los más pequeños, ha propuesto también aliviarlo para “embarazadas o personas que por sus circunstancias necesiten salir”.

Díaz-Ayuso ha incidido en que este alivio deberá hacerse “con todas las precauciones y criterios sanitarios” y ha pedido criterios “muy firmes” para evitar una segunda oleada de contagios.

Para evitar, precisamente, ese temido rebrote, Illa ha hecho hincapié en la importancia que va a tener la atención primaria en la desescalada, tanto en la detección precoz de casos como en el seguimiento de pacientes leves que tengan que ser sometidos a aislamiento.

Además, la Comisión de Precios de los Medicamentos se reunirá en un plazo de 48 horas para fijar el precio máximo de venta a los ciudadanos de mascarillas, guantes de nitrilo y geles antisépticos o hidroalcohólicos aconsejables para prevenir el contagio de coronavirus.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, presente también en la rueda de prensa, ha hecho un llamamiento a la unidad y a la prudencia ante la llegada de la desescalada: “No podemos bajar la guardia para no desandar lo andado”. “Este virus lo vamos a vencer todos unidos, con independencia del color político”, ha dicho.

Respecto a cuál será la duración de la operación Balmis del Ejército para luchar contra la COVID-19, ha comentado que “se irá adecuando a las circunstancias y a la propia evolución de la pandemia”.

En este sentido, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, ha afirmado, asimismo, que la actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad “se irá adaptando”. “Esperemos que la velocidad sea más rápida que lenta en la vuelta a la normalidad”, ha añadido.

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