EL RUGIDO MELODIOSO DE “EL LEÓN”

Por: Jesús -Belén- de la Cruz

Director

Por la costumbre conocida, cuando vemos a un león abrir su boca, entre bostezo y furia, nos imaginamos que vamos a presenciar el desafiante rugido de “el rey de la selva”, pero cuando nuestros oídos escuchan, en la feroz especie selvática, el sonido melodioso de un niño que clama por su calor materno; entonces, la historia se interpreta de otra manera.

Leonel Fernández, antiguo líder del formidable Partido de la Liberación Dominicana (PLD), antes y después de las primarias del 6 de octubre, realizadas por el colectivo morado, se destacaba por sus desafiantes discursos incendiarios y recurrentes a favor del “respeto a la Constitución”, momentos donde amenazaba repetir los acontecimientos de abril de 1965, además de declararse como el representante exclusivo de los intereses del pueblo dominicano.

En aquellas circunstancias, en el cielo apenas se observaban densos nubarrones. Transcurrido el tiempo y habiendo llovido bastante, con la presencia implacable de brisas tormentosas, aquellos lodos corrieron y el gran árbol fue remeneado hasta que cayeron algunas frutas verdes, maduras y podridas otras.

Indiscutiblemente, en ese escenario ciertas variables le sirvieron de argumentos para alegar fraude, algoritmos, códigos fuentes y hasta se habló de un Hacker procedente de distintas nacionalidades. Los pronósticos de triunfalismo y el egocentrismo populista lo hacían creerse, sino “el rey de la selva”, por lo menos “el buey que más jalaba”.

Muy a pesar de alegatos, la mayoría de ellos desmontados por el informe rendido por la OEA a la JCE, al llegar la calma y habiéndose realizado las elecciones municipales; el otrora líder máximo del PLD quedó reducido al puro y simple ocho por ciento de los votos emitidos y ni qué decir de los resultados obtenidos en las elecciones municipales.

En algunos espacios se le escuchó decir que contaba con una finca de “aguacates” a lo interno del PLD. Con tal adefesio teórico argumentativo, se enviaba el erróneo mensaje de que muchos candidatos a las alcaldías, “morados” aún, una vez fueran electos en sus respectivos cargos pasarían a su color “verde” que los identificaba con la Fuerza del Pueblo. Intentos fallidos y estrategias derrotadas. Pasado el tiempo, llegaron los momentos de la reflexión política, acompañados de una obligada cuarentena emocional.

Resulta que, y hasta los ciegos lo vieron, cuando Leonel Fernández y sus corifeos desempolvaron la consigna de que “E’ pa’ fuera que van”, jamás se imaginarían que estaban invitando a los peledeistas, y a los que aun dentro del Estado le guardan simpatías, a cavar sus propias fosas, toda vez que, dada su pírrica intención del voto de aquel momento, en todas las encuestas Luis Abinader se perfilaba ganador.

Indiscutiblemente, la actitud firme y decidida de la vicepresidenta Margarita Cedeño, confirmada candidata a su misma posición, ha desempeñado un rol importante en este proceso. Estos acontecimientos han sido bastante aleccionadores para Fernández. Su maquinaria política luce estancada y con poco combustible para llegar por sí solos hasta la meta final de esta carrera electoral.

Siendo la política una ciencia que se nutre de realidades, no de cuentos de caminos ni de frases altisonantes, el expresidente Fernández está convencido de que, siendo dueño de un ocho por ciento de los electores, se debe contar con él para un eventual balotaje de segunda vuelta. Así de simple y tan sencillo como eso.

Leonel está consciente de que un posible apoyo a Luis Abinader le restaría miles de votos con electores cuyos corazones están con él, pero su cordón umbilical y viejos amigos se encuentran en el PLD.

Es evidente que, en su frente político-electoral, compuesto por sus longevos aliados pernotan fuerzas radicales antipeledeistas, entiéndase, los Vincho y los Peña Guaba, eso no será motivo para desconocer que una acariciada alianza con su viejo “amigo” Danilo Medina, su esposa Margarita Cedeño y el candidato del PLD Gonzalo Castillo sería su mejor jugada política. Entendemos que si aún no lo ha decidido, por lo menos lo está considerando muy en serio.

Las melodías de “El León”

“Lo que quedó en octubre se reunifica en julio”. Estas palabras, por tratarse de una persona de la estirpe de Leonel Fernández, no son casuales ni fruto de una disquisición conceptual. Evidentemente, hablamos de una posición bien pensada y discutida con su equipo central de campaña y dirección política. En política cualquier alianza es posible, y esta tiene un millón de posibilidades de ser una realidad en una posible segunda vuelta electoral.

Según video filtrado en las redes, Leonel Fernández expresó que “las encuestas dicen que el candidato del PRM ni el candidato oficial podrán ganar en primera vuelta. Nosotros vamos a clasificar e iremos a una segunda vuelta, y en esa segunda vuelta, entonces, lo que quedó roto en octubre se reunifica en julio. Será como la reunificación de esa familia”. ¿Así, o más claro?

Para entender estas palabras, basta dar una mirada retrospectiva al escenario político nacional, saber leer en alta voz, en voz baja, entre líneas y hasta al revés, como los “guardias viejos” en la época del jefe. Es claro que una recomposición o entendimiento entre leonelistas y danilistas no se puede descartar. Los malos momentos, las malquerencias y los resabios entre las partes, bien pueden ponerse en pausa y realizar un pacto político nacional de grandes magnitudes.

Basta escuchar las últimas melodías de Leonel Fernández hacia el gobierno de Danilo Medina, sus recomendaciones y las sugerencias formuladas para prevenir el Covid-19. Está claro, los ataques han mermado y las propuestas han sobrado. Igual se pudo ver al miembro del Comité Político del PLD, José Tomás Pérez, hablar de la necesidad de una alianza entre Leonel Fernández y su partido para retener el poder e impedir que el PRM y Luis Abinader asuman el control del Estado. Para buen entendedor, pocas palabras bastan.

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