Otro intento de reorganización por ADN el “arrabal de la Duarte”

“Esto es un desorden, y en algún momento tiene que acabar”, la expresión de Ramón Rodríguez Sigarán, vendedor por 30 años en el tramo de la avenida Duarte con París, valida el clamor de quienes se ganan la vida en ese lugar convertido desde décadas en un “pandemónium”.

Los bocinazos del incontrolable tráfico, el hedor a orina, la putrefacción de la basura y aguas cloacales hacen de este mercado informal, un símbolo del abandono urbano por excelencia, que ha puesto a prueba la capacidad gestora de quienes dirigen la ciudad.

El referido arrabal está de nuevo ante otro intento por parte de la Alcaldia del Distrito Nacional de ser reorganizado.

Sin embargo, representa un gran desafío para la actual administracción, especialmente, porque cada día se torna más inmanejable el tramo vial.

Este acoge a cientos de personas que ponen objeción a la hora de ser movilizadas. El 70 por ciento son haitianos, quienes además de vender ropas de pacas, zapatos, tenis, botánica, enseres del hogar, viandas y todo tipo de mercancías, ofrecen servicios hasta de colocar cabellos postizos.

Tras el anuncio de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, de que en los próximos días dará a conocer la “Unidad Ejecutora Duarte con París”, a cargo del remozamiento del lugar, las reacciones no se hicieron esperar.

Sin atropello
“Estamos de acuerdo con que se organice, pero sin atropello, que nos reubiquen en el mismo espacio”, advierte Olga Calderón, vendedora de paca con 20 años en el lugar, residente detrás de la Cámara de Cuentas, quien dijo pasar allí de siete de la mañana a siete de la noche.

Al igual que ella, otros aunque está de acuerdo y entienden que no es el momento, por la crisis económica que ha generado la pandemia y están en proceso de que se reactiven las ventas.

“La alcaldesa dizque viene a continuar lo que acordó David (Collado), todavía no nos cumunican nada, habemos mil setecientas personas entre la Duarte y zonas aledañas. Fuimos a Guayaquil, Ecuador, y dicen están haciendo las casetas, pero no la hemos visto”. Esa versión es de Erick Encarnación Morillo, secretario de finanzas de la Asociación de Buhoneros del Distrito Nacional (ABUDINA).

Expectativas
José Antonio (Jocho) Méndez, presidente de la referida entidad, dijo que ya consensuaron con el Cabildo la primera de cinco etapas del proyecto, que abarca desde la Cámara de Cuentas a la José Martí y ha de impactar a unos 700 vendedores solo en ese tramo.

“Esto es la continuidad lo que acordado con David Collado.

Nos mostraron un proyecto ambicioso y muy beneficioso que viene a rescatar la zona con casetas higienizadas luces y sistema de seguridad”, puntualizó Méndez, que igual fue a Guayaquil, a conocer junto al proyecto modelo que pretenden replicar.

Afirma que, de hacerse realidad, será exitoso, tomando en cuenta que allá la gente ha optado por comprar en la zona informal.

Reconoció que aquí hay un desorden mayúsculo que se les ha ido de control a las autoridades, pero están a la expectativa de que el plan buen resultado. ParaRamón Rodríguez Sigarán, el caos en cualquier momento tiene que cambiar.

Contraste
Una de las soluciones iniciales que buscaba dar respuesta a las ventas en la zona fue la Plaza de los Buhoneros en la Jose Martí, la cual luce rezagada y en estado de abandono, las ventas lentas y no llenó las expectativas.

Edwar Tineo González, presidente de la plaza, que cuenta con unos 397 casetas (97 en el primer nivel, más que las promesas de la Duarte con París espera que ese remozamiento llegue allí. Sostiene que solo cuando los desagües están en estado crítico los limpian. El tramo de la Duarte remozado va en progresido deterioro.

Planes de rescate se quedan trunco

Antecedentes. Salvo la gestión de Roberto Salcedo, que logró adecentar el tramo de la avenida Duarte desde la París a la México y conectar con la creación del Barrio Chino, que en ambos casos van en vía de volver a arrabalizarse, han sido varios los intentos por rescatar la emblemática zona comercial.

Una buena parte ha fracasado o se han quedado “a medias” en los ensayos por mejorar las condiciones laborales de miles de personas que se han ido sumando a ese entorno, hoy abarrotado por todas partes de manera descontrolada.

Conflictos entre comerciantes, alcaldía y falta de apoyo económico de los gobiernos centrales se han conjugado para que no se materialicen por completo los planes iniciados.

La Plaza de Buhoneros iniciada por Rafael Corporán de los Santos (1990-94), no llenó la necesidad de los vendedores. Salcedo (2002-2016) reubicó a unos 54 vendedores, desmontó cientos de letreros, liberó de tarantines el Parque Enriquillo, creó el Paseo del Libro, y van en fran deterioro.

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