Turismo y estilo de vida

Por: Héctor Minaya

¿La vida o la economía?
El Gobierno dominicano tiene que decidir la difícil disyuntiva, que consiste en mantener tal como lo viene desarrollando, sin ningún tipo de restricciones, el plan de recuperación del turismo o vuelve a tomar medidas que semiparalizarían esa actividad.

El debate en ese sentido está abierto en muchos países, en los cuales se considera si adoptar más medidas restrictivas podrían causar un perjuicio económico desproporcionado en comparación con el costo de la epidemia de covid-19 en vidas humanas.

El reputado médico, José Joaquín Puello, presidente de la Ciudad Sanitaria, destacados epidemiólogos y el Colegio Médico Dominicano (CMD) han insistido que las autoridades sanitarias locales tienen adoptar medidas más drásticas para frenar el rebrote del coronavirus, principalmente en el Gran Santo Domingo.
Otros, como economistas y políticos han opinado que medidas de confinamiento es un remedio que es peor que la enfermedad.

Lo que tal parece es que todavía no hay consenso de qué hacer en el Gabinete de salud, que preside la vicepresidenta Raquel Peña, a pesar de la difícil situación epidemiológica, que se complicó ahora con la aparición de las cepas de Reino Unido y de Brasil, que son de alto contagio.

Lo que demanda el momento es analizar rigurosamente los costos y beneficios esperados de actuar o no frente a la pandemia.

Una estimación simple ante este rebrote sugiere que la aplicación de medidas drásticas está más que justificada a corto plazo.

A largo plazo, habría que analizar los costos-beneficios para llegar a una conclusión.
Para un Gobierno, en medio de esta crisis sanitaria y económica la disyuntiva es terrible, porque tiene que proteger la salud de los ciudadanos, pero también garantizar la buena marcha de la economía, que no caiga del colapso general profundo.

La gran mayoría de nosotros consideramos que no se puede poner precio a la vida humana, pero el factor económico hay que tomarlo en cuenta, porque del trabajo del día al día viven muchos dominicanos.

Sin que se produzca la suspensión de la actividad económica, el Gabinete de Salud del país debe adoptar medidas urgentes para disminuir el contagio del virus.

Y entre estas medidas, está realizar una amplia y profusa campaña para motivar a la población, principalmente a los jóvenes, a vacunarse.

Aparentemente hay apatía en este segmento de la población dominicana.

Otra medida conveniente sería acoger la recomendación del Ministerio de Salud Pública de solicitar pruebas PCR a los pasajeros que lleguen al país por aeropuertos y otros puntos de arribo, para vigilar la entrada de nuevas variantes de esta enfermedad.

Es preciso, antes de que sea tarde, adoptar medidas, aunque tenga implicaciones económicas, que pueda soportar la sociedad para paliar los efectos de esta pandemia.

Para el turismo es más beneficioso adoptar las medidas preventivas de lugar, ante de que pudiera surgir un broto de covid en cualquier destino.

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