Tump quiere volver al acuerdo de Obama con Irán
Un acuerdo es un entendimiento o promesa entre dos o más partes para hacer o no hacer algo, con el objetivo de alcanzar un consenso sobre un asunto específico. A diferencia de un contrato, que es legalmente vinculante, los acuerdos pueden ser verbales o escritos y suelen ser menos formales. No todos generan obligaciones jurídicas, por lo que su cumplimiento depende de la buena fe y la confianza.
En julio de 2015 se firmó el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) entre Irán y el grupo P5+1 (EE. UU., Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania). El acuerdo establecía que Irán limitaría su enriquecimiento de uranio a cambio de un levantamiento gradual de sanciones y la devolución de activos congelados desde 1979.
Trump resquebraja el acuerdo de Obama
En enero de 2017, Donald J. Trump asumió la presidencia de Estados Unidos. Desde el inicio recibió presión de sus aliados Israel y Arabia Saudí, quienes denunciaban que el pacto ignoraba la expansión regional de Teherán en Siria y Yemen. En mayo de 2018, bajo esa presión, Trump anunció la retirada de EE. UU. del JCPOA, calificándolo de “desastroso”. Irán respondió con amenazas de reanudar el enriquecimiento sin límites y, gradualmente, comenzó a incumplir las restricciones pactadas.
Informes manipulados sobre uranio
La ruptura del acuerdo se sustentó en informes cuestionados, promovidos por sectores israelíes, que aseguraban que Irán poseía uranio enriquecido para fabricar una bomba nuclear. Tales acusaciones recordaron precedentes como la invasión de Irak en 2003 —justificada en armas de destrucción masiva nunca comprobadas— y la intervención contra Muamar Gadafi en Libia.
Ataques de EE. UU. e Israel contra Irán
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque a gran escala que, según reportes, habría causado la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, dejando un vacío de poder en una región ya convulsa. Esa misma noche, Trump declaró: “Ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche”. Irán reaccionó con represalias contra Israel y sus aliados en Medio Oriente.
Cierre del Estrecho de Ormuz
El Consejo Supremo Nacional iraní afirmó que el “martirio” de Jameneí desencadenaría un levantamiento masivo contra los opresores. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanzó misiles y drones contra Israel y anunció el cierre del estrecho de Ormuz. Varios buques petroleros quedaron varados, generando una crisis por el alza del crudo y una inflación generalizada en los servicios. Esta situación amenaza directamente las elecciones de medio término previstas para noviembre, en las que se renovará la Cámara de Representantes.
Trump busca volver al acuerdo
Como consecuencia de sus errores al privilegiar a Israel, el Partido Republicano podría perder escaños en la Cámara, lo que abriría la puerta a un juicio político contra Trump. De ahí su desesperación por regresar, al menos, al acuerdo de 2015. Sin embargo, ahora enfrenta un Irán más fuerte y con mayores ventajas estratégicas. El cierre del estrecho de Ormuz, lo tdiene desesperado por llegar a un acueerdo que termine el conflicto.
La historia enseña que los acuerdos internacionales, cuando se rompen por cálculos electorales o presiones externas, terminan generando crisis de mayor magnitud. Hoy, Trump intenta revivir el pacto de 2015 desde una posición debilitada, mientras Irán exhibe firmeza y poder. Si la diplomacia se reduce a un instrumento de supervivencia política, el resultado será un nuevo ciclo de violencia y desconfianza. Ningún líder puede manipular la arquitectura de la seguridad global sin pagar el precio de la inestabilidad que él mismo provoca.
Acuerdo final
En el día de su 80.º aniversario, Donald Trump anunció un acuerdo final que contempla el descongelamiento de activos iraníes, el levantamiento de sanciones petroleras y bancarias, el reconocimiento de determinadas prerrogativas estratégicas de Teherán, la continuidad de su programa de enriquecimiento de uranio, el pago de reparaciones por daños de guerra, la retirada de fuerzas estadounidenses de la región y la liberación parcial de activos retenidos.
Más allá de los detalles, queda una pregunta inevitable: cuando una negociación concluye con la aceptación de las principales exigencias de una de las partes, ¿quién puede proclamarse realmente vencedor?
