Trump despide a Katie Zacharia como secretaria de Prensa de la Casa Blanca tras cinco días en el cargo, dicen asesores
El presidente Donald Trump despidió a Katie Zacharia como secretaria de Prensa, según informaron asesores del mandatario, poniendo fin a su turbulento paso de una semana como principal portavoz de la Casa Blanca.
Trump había dicho anteriormente a los periodistas que le había pedido a Zacharia que reconsiderara su papel, dando prácticamente por terminada su breve gestión en el cargo.
“Sinceramente, si yo fuera tú, lo reconsideraría”, dijo Trump que le comentó a Zacharia en la mañana de este viernes.
Señaló que hablarían cuando él regresara a la Casa Blanca y que dejaría la decisión en manos de ella. Sin embargo, no se mostró especialmente alentador con su secretaria de Prensa, quien se encontraba bajo gran presión.
“Katie, ¿necesitas esto? No creo que lo necesites”, dijo haberle comentado.
Fue una notable muestra de falta de confianza en Zacharia, quien había asumido el cargo hace apenas una semana. Su turbulento debut en la sala de prensa el martes y los persistentes interrogantes sobre su trayectoria habían provocado un intenso escrutinio por parte de los medios de comunicación y de otros colaboradores de Trump. Un funcionario de la Casa Blanca dijo a CNN que Zacharia estaba en proceso de dejar el puesto de secretaria de Prensa, y un asesor de Trump afirmó que abandonaría la Casa Blanca en los próximos días.
Al salir de la Casa Blanca rumbo a un mitin político en Georgia, Trump comentó que Zacharia había sido maltratada por los medios y la elogió como una partidaria leal.
No obstante, dejó claro que, a su juicio, Zacharia no es la persona adecuada para hablar en su nombre como principal portavoz del Gobierno.
“Quizás esto no sea para ella”, admitió.
Una fuente cercana al presidente dijo que Trump sigue respetando y apreciando a Zacharia como persona, e insistió en que la descripción que Trump hizo de la conversación con ella era precisa.
Esa fuente y otra más indicaron también que Zacharia y su familia cenarían el viernes por la noche con el vicepresidente J. D. Vance y su familia en la residencia vicepresidencial, una señal de que la administración aún la tiene en alta estima.
Zacharia había llamado la atención de Trump como comentarista conservadora de televisión, y su contratación se produjo rápidamente después de que otros candidatos fueran descartados debido a comentarios críticos que habían hecho sobre Trump.
Sin embargo, su falta de experiencia quedó en evidencia rápidamente. El martes, en el podio de la Casa Blanca, se mostró nerviosa y solo respondió a tres preguntas. Más tarde ese mismo día, dio una respuesta confusa a una pregunta sobre dónde había aprobado el examen para ejercer la abogacía, dado que Trump la había descrito como “abogada con licencia para ejercer” al anunciar su contratación.
Resultó que nunca había aprobado el examen de abogacía, según explicó en una serie de entrevistas sorprendentemente tensas en Fox News. Además, se mostró evasiva sobre si volvería a comparecer en la sala de prensa.
Todo ello suscitó dudas cada vez mayores dentro de la Casa Blanca sobre cuánto tiempo podría durar Zacharia en el cargo.
Inicialmente, Trump no consideró que el desempeño de Zacharia en su primera rueda de prensa hubiera sido tan deficiente como opinaban algunos de sus asesores, según señalaron dos fuentes conocedoras de las conversaciones. Sin embargo, las entrevistas posteriores en particular su aparición del jueves por la noche en Fox News con Sean Hannity y las conversaciones que él mantuvo después con sus aliados le convencieron de que su continuidad en el puesto era insostenible, añadieron dichas fuentes.
Esta semana, Trump comentó a aliados y asesores que tal vez ella “no estaba preparada para el gran escenario”, según declaró a la CNN una persona que conocía directamente sus comentarios.
Su mandato de cinco días resultó más breve que el de Anthony Scaramucci, cuyo período de 11 días como director de Comunicación de la Casa Blanca en 2017 sirve ahora de referencia para medir la permanencia relativa de funcionarios de la Casa Blanca que atraviesan situaciones críticas.
