Histórico debut de Leonor en el Día de las Fuerzas Armadas, con un desafortunado incidente y una cancelación de última hora
ste sábado 30 de mayo, festividad de San Fernando, patrón del Arma de Ingenieros y figura emblemática para las Fuerzas Armadas, España celebra el Día de las Fuerzas Armadas 2026 (DiFAS26) desde 1978. Este año, la ciudad de Vigo ha tomado el testigo de Santa Cruz de Tenerife, sede de la edición anterior, y se ha convertido en el epicentro de una jornada en la que tradición, disciplina militar y presencia institucional han ido de la mano. Un año más, los Reyes de España han presidido el acto central de la jornada, aunque esta edición ha tenido un significado muy especial: la princesa Leonor ha acompañado por primera vez a sus padres en el desfile. Su presencia en Vigo marca un antes y un después en su camino como futura Jefa del Estado.
Sin embargo, la meteorología ha condicionado el desarrollo del acto. Las nubes bajas y las rachas de viento registradas en la ciudad han obligado a suspender dos de los momentos más esperados del programa: el salto de paracaidistas y parte del desfile aéreo. Aun así, el resto del programa se ha mantenido con normalidad, con miles de personas siguiendo el paso de las unidades participantes a lo largo de la avenida de Samil.
El Rey ha lucido el uniforme del Ejército de Tierra, mientras que la princesa Leonor ha asistido con el uniforme de alumna de la Academia General del Aire y del Espacio, el que viste durante su formación militar en San Javier. El color del uniforme no es azul, sino el característico gris aviación. Como detalle significativo, en el cuello de su chaqueta podían verse dos aves bordadas, distintivo que identifica a los alumnos de cuarto curso de la Academia del Aire. Además, en su brazo izquierdo lucía la V dorada de galonista, un reconocimiento que llevan los alumnos más destacados de su promoción.

La reina Letizia, por su parte, ha optado por reciclar un modelo que ya lució el día de la Fiesta Nacional de 2023. Se trata de un vestido azul con estampado de florer del diseñador valenciano Juan Vidal.

Una edición histórica: el debut de la Princesa de Asturias
Fue el pasado 27 de mayo cuando la Casa Real anunció un cambio en la agenda oficial para ese día: la Princesa de Asturias se sumaba este año a los Reyes en la tribuna presidencial. Aunque no es su primer acto castrense —ha participado en varios desfiles del 12 de Octubre—, sí es su primer Día de las Fuerzas Armadas, y lo hace como alumna en formación militar avanzada en la Academia General del Aire y del Espacio, en San Javier (Murcia), donde actualmente se encuentra destinada. Su despedida de la región está marcada por distintos actos institucionales, además de un recorrido por la capital del Segura, Cartagena y San Javier. Concretamente, el próximo 3 de junio recibirá la Medalla de Oro de la Región de Murcia, y posteriormente será distinguida en San Javier con la Medalla de Oro de la Villa, la Medalla de Oro de la Asamblea Regional y el título de Hija Adoptiva del municipio.
Conviene recordar que el año pasado, Leonor no pudo asistir al DiFAS celebrado en Tenerife porque se encontraba embarcada en el Buque Escuela Juan Sebastián de Elcano, rumbo a Nueva York, dentro de su instrucción en la Armada. Su presencia hoy en Vigo simboliza el avance de su preparación castrense y su creciente papel institucional.
El mal tiempo obliga a cambiar el programa
Cada edición del DiFAS se celebra en una ciudad distinta. Este año, Vigo acoge la cita con un despliegue que combina exhibiciones aéreas, maniobras navales, demostraciones dinámicas y el gran desfile militar de este sábado. El acto central ha contado con la participación de 3.746 militares de la Guardia Real, Ejército de Tierra, Armada, Ejército del Aire y del Espacio, Guardia Civil y Unidad Militar de Emergencias, según datos del Ministerio de Defensa. El buen tiempo y las altas temperaturas que han acompañado a la ciudad pontevedresa durante toda la semana no ha hecho lo propio en el día de hoy, que ha amanecido encapotado y con nubes bajas.

Desde primera hora de la mañana, todo el eje de Samil, Avenida Europa y Avenida Atlántida ha quedado blindado para garantizar el correcto desarrollo del operativo. La gente ha madrugado mucho para coger sitio y presenciar en directo el desfile. Y, como marca el protocola en este tipo de eventos, a las 12:00 horas, los Reyes y la Princesa de Asturias han llegado a la avenida de Samil, donde han sido recibidos con honores militares y vítores de las miles de personas congregadas. Allí les esperaba la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), almirante general Teodoro López Calderón junto con el resto de autoridades.


El mal tiempo con el que se ha despertado la ciudad de Vigo —con nubes bajas y rachas de viento que han ido en aumento a lo largo de la mañana— ha obligado a modificar el programa oficial. Las condiciones no permitían garantizar la seguridad, por lo que se ha suspendido uno de los momentos más espectaculares del Día de las Fuerzas Armadas: el salto paracaidista de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército . Sin embargo, al final, la bandera ha tenido que venir por tierra, porque por el cielo ha sido imposible.
También el desfile aéreo se ha visto afectado. La Formación Mirlo, que este año debía protagonizar el sobrevuelo con sus siete aviones Pilatus y pintar el cielo vigués con los colores de la bandera española, no ha podido realizar la exhibición completa prevista para hoy. Y un total de 70 aeronaves —30 cazas, entre ellos Eurofighter, F-18 o Harrier; 16 aeronaves de transporte y 25 helicópteros— se han quedado en tierra.
Problemas en el izado de la bandera, algo insólito
La suspensión de todos los actos aéreos no ha sido el único inconveniente de la jornada. El momento más inesperado —y sin duda el más comentado— se ha producido durante el solemne izado de la bandera. Mientras sonaba el himno nacional y se disparaban las 21 salvas de artillería, un fallo en el enganche superior del mástil, según confirmó el Ministerio de Defensa, ha provocado que la enseña se desprendiera y cayera al suelo ante la mirada atónita del Rey, las autoridades y los miles de asistentes congregados en la avenida de Samil. Durante unos segundos, los militares encargados del acto han permanecido firmes, visiblemente sorprendidos, mientras se evaluaba la situación.
La reacción ha sido inmediata. Los miembros de la Guardia Real han avanzado con rapidez para recoger la bandera y evitar que permaneciera en el suelo más de unos instantes. La enseña ha sido depositada sobre una bandeja, para evitar que tocara el suelo, lo que ha permitido continuar con el homenaje a los que dieron su vida por España, uno de los momentos más solemnes del acto
El desfile terrestre con total normalidad
A pesar de los contratiempos, el desfile terrestre ha podido desarrollarse con normalidad y ha ofrecido a los asistentes una amplia muestra de las capacidades actuales de las Fuerzas Armadas. Entre los elementos que más expectación han generado se encontraba Baraka, el borrego mascota de la Legión, que una vez más se ha convertido en uno de los iconos más fotografiados del recorrido. También ha llamado la atención la presencia de un perro robot de apoyo operativo, ejemplo del avance tecnológico que se está incorporando a las unidades, así como dos vehículos blindados 8×8 Dragón, uno de los programas de modernización más ambiciosos del Ejército de Tierra y pieza clave en su transformación futura.
Al no haberse podido izar la bandera al inicio del acto, la Guardia Real —encargada de cerrar el desfile— la ha recogido de inmediato ante la atenta mirada de los Reyes y la Princesa de Asturias. Tras la retirada de las unidades participantes, los tres han abandonado la tribuna para dirigirse al Ayuntamiento de Vigo, donde estaba prevista la recepción institucional y el tradicional brindis que don Felipe ofrece por España con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, que se celebra desde 1978. El Real Decreto 530/1987 estableció su celebración anual, siempre con un acto central presidido por la Familia Real.
Los actos previos: la revista naval y la exhibición aeronaval
El rey Felipe VI ya participó ayer, 29 de mayo, en otra de las citas que completan el programa del DiFAS 2026. A primera hora de la tarde, acompañado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, presidió la revista naval en la ría de Vigo a bordo del Buque de Acción Marítima (BAM), Audaz, junto a nueve unidades de la Armada y dos patrullas del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. También intervinieron siete unidades aéreas.


Poco después, en la playa de Samil, tuvo lugar una exhibición dinámica en la que medios del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire, la Guardia Civil y la UME realizaron maniobras que mostraron sus capacidades de actuación en entornos marítimos. Como viene siendo habitual en años anteriores, la formación ha estado encabezada por el buque insignia de la Armada, el buque de asalto anfibio o LHD Juan Carlos I.

La reaparición institucional de Leonor
La presencia de la Princesa de Asturias en Vigo supone su reaparición oficial tras varios meses centrada exclusivamente en su formación militar. Desde enero, cuando presidió con los Reyes la Pascua Militar por tercer año consecutivo, Leonor ha mantenido un perfil público muy reducido para priorizar su instrucción, que combina disciplina, liderazgo, navegación aérea y entrenamiento físico.
Su participación en el DiFAS26 marca un paso adelante en su agenda institucional y refuerza su papel como futura Capitana General de los Ejércitos. Este Día de las Fuerzas Armadas 2026 no solo ha servido para celebrar la labor de los Ejércitos: también simboliza el papel creciente que está asumiendo Leonor. Su presencia en un año clave de su formación castrense proyecta una imagen de continuidad, compromiso y preparación para asumir sus responsabilidades como futura Reina. También será recordado por otros dos hechos muy significactivos: no hubo aeronaves por el cielo y la caída de la bandera nacional, gran protagonista en este día, durante su izado, algo que no había sucedido nunca.
