Kany García hace historia en el Quisqueya y promete regresar al Olímpico en 2027
«Para mí, si quería hacer un estadio, tenía que ser en el justo espacio donde está mi isla hermana. Esta isla que tiene gente que amo, que me ha visto nacer. Gracias, Dominicana. La vamos a pasar cabrón.»
Santo Domingo. — A las 9:33 de la noche, las luces se apagaron y una enorme ovación recorrió el Estadio Quisqueya. Mientras imágenes se proyectaban en las pantallas gigantes, Kany García emergió desde una tarima central ubicada entre dos estructuras de video que dominaban el escenario. Vestida con un enterizo negro de lentejuelas y el cabello suelto, la cantautora puertorriqueña inició una noche histórica con «García», seguida de «DPM», «Una vida buena» y «La mala era yo».
La euforia fue inmediata
No era una noche cualquiera. Era la primera vez que Kany se presentaba en un estadio y eligió hacerlo en República Dominicana, el país que durante años ha considerado su segunda casa. El Estadio Quisqueya lucía completamente lleno, confirmando el poder de convocatoria de una artista que ha construido una relación especial con el público dominicano durante más de 17 años de carrera. El estadio tiene una capacidad aproximada de 25,000 espectadores.
La producción, a cargo de Gamal Haché, apostó por un montaje diferente. Una pasarela central conectaba con una segunda tarima en el medio. El impecable diseño de luces, las pantallas de gran formato y una cuidada distribución escénica garantizaban una excelente visual desde cualquier rincón del estadio. No importaba si se estaba en front stage, terreno o en las gradas: la experiencia visual era igualmente impactante.
Tras las primeras canciones, Kany hizo una pausa para saludar al público. Con la voz entrecortada y visiblemente emocionada, compartió el significado que tenía para ella aquella noche.
«Yo siempre escribía lo que quería en mi vida. Lo que nunca pensé es que la vida iba a ser tan generosa conmigo que iba a poner las cosas en su lugar», confesó.
Entonces habló de su familia y de los vínculos que trascienden la sangre.
«Siempre que subo a un escenario pienso en mi familia. Tengo dos hermanos que amo y que esta noche están acá conmigo. Y justamente quien tiene un hermano de sangre o de corazón, porque la vida se lo puso ahí, sabe lo que significa. Y si algún país es mi hermano, es la República Dominicana. Es nuestra isla hermana, quien me conoce desde el día uno.»
La emoción fue creciendo hasta convertirse en una declaración de amor al país que la ha acompañado desde sus inicios.
«Para mí, si quería hacer un estadio, tenía que ser en el justo espacio donde está mi isla hermana. Esta isla que tiene gente que amo, que me ha visto nacer. Gracias, Dominicana. La vamos a pasar cabrón.»
Antes de continuar, hizo una petición que provocó aplausos entre los asistentes.
«Despéguense del celular, de las redes. Lo que vale es justamente esto, el presente.»
La noche continuó con «Puerta Abierta», uno de los temas de su décimo álbum de estudio y nombre de la gira «Puerta Abierta Tour 2026». Más adelante sorprendió con un medley de aproximadamente tres minutos integrado por canciones menos conocidas de su repertorio.
«No suenan en la radio, no son famosas», dijo entre risas, «pero quienes me conocen desde hace más de 17 años, los que estaban conmigo en aquellos conciertos del Hard Rock, sí se las saben.»
Fue un guiño a los seguidores que han acompañado su trayectoria desde los primeros años y que fueron testigos de aquella joven que comenzaba a abrirse paso en la música.
Precisamente al recordar esos inicios, Kany evocó una de sus primeras presentaciones en República Dominicana, cuando actuó en Hard Rock Café de la Zona Colonial de Santo Domingo, ante un público que apenas comenzaba a descubrir sus canciones. También relató el momento en que recibió la llamada que cambiaría su carrera: Franco De Vita la invitó a compartir escenario con él, no para abrir un concierto, sino para interpretar una canción juntos.
Años después, decidió replicar ese mismo gesto
La artista venezolana Nella, encargada de abrir el concierto, regresó al escenario por invitación de Kany. La puertorriqueña explicó que muchos asistentes no habían podido disfrutar de su actuación debido a que llegaron después de iniciada la velada.
«Los latinos no somos precisamente puntuales», bromeó.
Entonces la invitó a cantar junto a ella «Lo que en ti veo», frente a un estadio lleno, haciendo exactamente lo que Franco De Vita hizo cuando nadie conocía su nombre.
La noche también tuvo espacio para la reflexión. En uno de los momentos más emotivos, Kany rindió homenaje a Rubby Pérez y a todas las víctimas de la tragedia ocurrida el pasado 8 de abril, invitando al público a honrar su memoria.
Otro de los instantes más esperados llegó cuando interpretó «Amor bonito», la colaboración que comparte con Juan Luis Guerra. Muchos esperaban que el maestro dominicano apareciera sorpresivamente sobre el escenario, pero optó por hacerse presente a través de un video proyectado en las pantallas gigantes. Mientras su imagen interpretaba la canción, el famoso percusionista de la banda 4.40, Chocolate, acompañó en vivo a la puertorriqueña sobre el escenario.
Durante más de dos horas, Kany recorrió los grandes éxitos que han marcado su carrera, combinándolos con las canciones de su más reciente producción. Cada tema fue coreado por miles de voces que convirtieron el Quisqueya en un gigantesco coro.
La despedida llegó con una promesa que hizo estallar el estadio.
La cantautora anunció que regresará a República Dominicana en 2027. Y, si la promesa se cumple, el próximo capítulo se escribirá cuando regrese para asumir el reto de conquistar el Estadio Olímpico.
