Faride Raful articula a todas las instituciones clave en respuesta a la crisis vial
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, encabezó una mesa de trabajo interinstitucional que marca un nuevo paso en los esfuerzos del Gobierno por enfrentar el desorden del tránsito y reforzar la seguridad vial en la República Dominicana. La iniciativa reúne a las principales autoridades vinculadas al sistema de justicia, movilidad y seguridad, con el objetivo de diseñar un plan de acción integral basado en resultados concretos y medibles.
En el encuentro participaron figuras clave como la procuradora general Yeni Berenice Reynoso; el director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Milton Morrison; el titular de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), Pascual Cruz Méndez; el director de la Policía Nacional, Andrés Modesto Cruz Cruz; y el responsable del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, Randolfo Rijo Gómez. La presencia de estas autoridades refleja la magnitud del problema y la necesidad de una respuesta coordinada.
De acuerdo con lo informado por Raful, los trabajos se centraron en tres ejes fundamentales: diagnóstico de la situación actual, identificación de brechas en la fiscalización y control, y la construcción de una hoja de ruta con metas claras. Este enfoque busca superar las acciones aisladas del pasado y avanzar hacia una política pública más estructurada, capaz de reducir riesgos y mejorar la convivencia en las vías.
“Seguimos articulando esfuerzos para reducir riesgos, fortalecer el control y garantizar vías más seguras para todos”, expresó la ministra, subrayando la importancia de una acción conjunta entre instituciones para enfrentar un problema que impacta directamente la vida cotidiana de los ciudadanos.
El encuentro se produce en un contexto de creciente preocupación social tras la muerte de Deivy Carlos Abreu Quezada, un chofer de camión recolector de desechos sólidos que perdió la vida a manos de una turba de motoristas. Este hecho ha generado indignación y ha reavivado el debate sobre la conducta de algunos actores en las vías, así como la urgencia de aplicar medidas más estrictas para prevenir la violencia y el irrespeto a las normas de tránsito.
Diversas voces han planteado la necesidad de fortalecer la fiscalización, endurecer las sanciones y promover una cultura de respeto en las calles. En ese sentido, la mesa de trabajo liderada por Raful podría convertirse en un punto de inflexión, si logra traducir sus propuestas en acciones sostenibles que impacten de manera real la seguridad vial y la convivencia ciudadana.
El desafío, sin embargo, no solo recae en las autoridades, sino también en la ciudadanía, llamada a asumir un comportamiento responsable en las vías. La apuesta del Gobierno parece clara: pasar del diagnóstico a la acción, con una estrategia integral que permita recuperar el orden y proteger vidas en las calles del país.
