Caso Jet Set: Envían a juicio de fondo a los hermanos Espaillat
El proceso judicial por una de las mayores tragedias ocurridas en la historia reciente de la República Dominicana dio un paso decisivo este lunes, luego de que el tribunal ordenara la apertura a juicio de fondo contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la desaparecida discoteca Jet Set, escenario del colapso de techo que provocó la muerte de 236 personas y dejó más de 180 heridos el 8 de abril de 2025.
La decisión fue adoptada por el juez Reymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, tras concluir la etapa preliminar del proceso, en la que el Ministerio Público presentó las evidencias recopiladas durante más de un año de investigaciones. El caso ha generado una enorme atención pública debido a la magnitud de la tragedia y al elevado número de víctimas y familiares involucrados.
Según la acusación, los imputados habrían incurrido en graves negligencias relacionadas con las condiciones estructurales del establecimiento. Las investigaciones apuntan a que existían advertencias previas sobre el deterioro de la infraestructura y problemas de seguridad que, presuntamente, no fueron atendidos de manera adecuada antes del fatal derrumbe.
Durante el proceso, el Ministerio Público presentó informes técnicos, testimonios y documentos que buscan demostrar la responsabilidad penal de los propietarios del centro nocturno. Por su parte, la defensa ha sostenido que el desplome fue producto de fallas estructurales que no podían ser previstas y ha rechazado las imputaciones formuladas por los fiscales.
La tragedia del Jet Set conmocionó al país y provocó una amplia movilización de organismos de rescate, además de desencadenar decenas de querellas y demandas por parte de familiares de las víctimas y sobrevivientes. Desde entonces, diversos movimientos ciudadanos han mantenido reclamos permanentes de justicia y sanciones contra los responsables.
Con la apertura a juicio de fondo, el expediente entra ahora en una nueva etapa en la que un tribunal deberá valorar las pruebas y determinar la responsabilidad penal de los acusados. Familiares de las víctimas consideran la decisión como un avance significativo en la búsqueda de justicia, mientras el país sigue atento a uno de los procesos judiciales más trascendentales de los últimos años.
