Opinión

Víctor D’Aza: Un adiós reflexivo y un futuro por descubrir

Por Eddy Pereyra Ariza

Si entre los precandidatos  presidenciales del Partido Revolucionario Moderno-PRM, había una figura fresca, moderna y emergente, es decir que nació surgió y sobresalió con presencia nacional principalmente por su influencia con el liderazgo municipal, ese es Victor D’Aza.

Su retirada como aspirante presidencial, resultó para muchos chocante o sorprendente. Y esto es, porque este precandidato se encontraba en el momento de su renuncia en una posición de alza, tanto en los estudios de opinión realizados como en la percepción del público, lo que no se descarta sus posibilidades competitivas y exitosas.

Era sin lugar a dudas el candidato más simpático, agradable, cercano, con varias características singulares, las que en política constituyen un altísimo valor: el de menor nivel de rechazo entre los precandidatos; probablemente uno de los más populares y conocidos, además de percibirse como un político moderado y fácil para llegar a negociación o acuerdo.

La decisión de Víctor D’Aza de alejarse de la contienda electoral no representa un obstáculo para el futuro de su partido, ya que en momentos de incertidumbre, su carácter conciliador y su habilidad para construir puentes pueden convertirse en la clave para unir a las distintas facciones y ofrecer una alternativa sólida en la boleta. Su visión inclusiva y su compromiso con el diálogo son precisamente lo que el electorado necesita en tiempos de polarización y desacuerdos.

Analizando la lógica de las razones de un retiro de un precandidato en una contienda electoral, podemos decir que son diversas y pueden variar según el contexto político y personal.

Víctor D’Aza.

Cada caso es único, y la decisión de retirarse suele ser compleja, involucrando una combinación de factores estratégicos y personales.

Podría tratarse de negociación con otros aspirantes; baja puntuación en las encuestas; problemas de financiamiento; escándalos o controversias, salud personal; recomendaciones internas de líderes o figuras influyentes.

Otra de las causas. sería un cambio de estrategia política para futuras oportunidades. En ocasiones, un precandidato puede retirarse con la intención de posicionarse mejor para futuras elecciones, conservando su capital político y ganando apoyo para una candidatura posterior.

Pero hasta ahora, la mayoría de esos motivos en el caso en cuestión son desconocidos.

Su declaración de que “quiero ser un ente de unidad que aporte al partido, al gobierno y que aporte a la gente” es lo que se sabe.

En el ligero soplo del viento, el aspirante halla la tranquilidad de dejar que sus sueños sigan el curso de la vida, donde el bienestar de todos prospere sin egoísmo.

Es aceptable creer en la motivación de la renuncia del postulante a la nominación presidencial del PRM, debido a que en su proselitismo interno, remarcó su mensaje de la unidad, dándole prioridad a su lucha por los derechos políticos y sociales de las bases de su agrupación partidaria.

De modo que, en un contexto político complejo como el que probablemente se avecine, su habilidad para fomentar el consenso es más necesaria que nunca.

Obviamente, esto dependerá de cómo se maneje la transición de unas elecciones internas y la capacidad del PRM para mantenerse cohesionado ante los desafíos que vengan.  D’Aza ha dado el primer paso.

El futuro 

Es recomendable que Víctor D’Aza, siga escuchando a la ciudadanía. Desarrolle una visión clara y definida sobre el país, darla a conocer, así como, fomentar un equipo diverso y competente de colaboradores.

Por otro lado, si su figura sigue manteniendo relevancia en el PRM, podría establecerse como un dirigente fundamental para las próximas campañas, emergiendo como un líder de opinión y un candidato vigoroso fuerte con posibilidades de convertirse en presidente de la República.

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