Todo es posible cuando decides no rendirte y el ejemplo de Elon Musk.
Por Ángel Puello
Vivimos tiempos donde muchos proyectos nacen con ilusión, pero mueren en la primera crisis. Vivimos una era donde rendirse parece una opción aceptable, casi normal. Por eso hoy quiero decirlo con fuerza, con convicción y con fe: todo es posible cuando decides no abandonar, cuando decides insistir, cuando decides trabajar hasta que duela.
La historia moderna tiene muchos ejemplos, pero hay uno que el mundo entero reconoce y que no deja lugar a dudas. Me refiero a . No al Elon Musk multimillonario que vemos hoy, sino al Elon Musk del año 2008, cuando todo parecía perdido.
En ese año, Elon Musk tenía una deuda personal cercana a los 180 millones de dólares. SpaceX acababa de fracasar en tres lanzamientos consecutivos. Cada explosión costaba decenas de millones. La NASA había perdido la confianza en él. Su credibilidad pendía de un hilo. Al mismo tiempo, Tesla estaba al borde de la quiebra, perdiendo 4 millones de dólares al mes, sin vender autos, sin proveedores, con inversionistas furiosos y con el reloj corriendo en su contra.
Ese 2008 no fue el año del éxito; fue el año donde todo estuvo a punto de desaparecer. Musk ya había invertido todo el dinero que había ganado con PayPal. No tenía reservas. No tenía red de seguridad. Dormía en sofás, en oficinas, muchas veces en el suelo. Pedía dinero prestado para pagar alquileres mínimos. Trabajaba 18 horas al día, saltando entre dos empresas moribundas. Cualquiera, cualquiera, se habría rendido.
Pero todo es posible cuando decides no negociar con la rendición.
A finales de ese mismo año, llegó el momento más oscuro: Tesla no podía pagar nómina y el cuarto lanzamiento de SpaceX era la última oportunidad. Un fallo más y todo se acababa. Sus asesores le recomendaron salvar una empresa y dejar morir la otra. La lógica gritaba: “ríndete”. Elon Musk hizo lo contrario. Apostó por todo. Arriesgó todo. Persistió cuando nadie más lo habría hecho.
Y entonces, el 23 de diciembre de 2008, ocurrió lo que parecía imposible: el cuarto cohete funcionó. SpaceX triunfó. Al día siguiente, la NASA otorgó a SpaceX un contrato de 1,600 millones de dólares. Poco después, llegaron 40 millones de dólares para mantener viva a Tesla. Fue la escapada más ajustada de la historia moderna de los negocios.
No fue suerte. Fue resistencia.
No fue magia. Fue disciplina.
No fue casualidad. Fue decisión.
Todo es posible cuando aguantas cuando duele, cuando sigues cuando todos te dicen que pares, cuando ajustas la estrategia en vez de abandonar el sueño. Las personas más exitosas no ganaron porque nunca cayeron; ganaron porque nunca se rindieron. Mientras otros se detuvieron, ellos insistieron. Mientras otros dudaron, ellos trabajaron más. Mientras otros abandonaron, ellos se obsesionaron.
Y esto no es solo para Silicon Valley. Esto es para el pequeño colmado que empieza en una esquina de la República Dominicana. Para la farmacia que lucha cada mes. Para la tienda importadora que casi lo pierde todo. Para el profesional graduado que hoy maneja un taxi o un Uber para sobrevivir, pero que sigue soñando con algo más grande. Es un ejemplo para las madres solteras que manteniendo varios hijos lucha para no rendirse.
Si estás leyendo esto y tu proyecto está en crisis, déjame decirte algo desde el corazón: todo es posible. No te definas por este momento. No tomes decisiones permanentes por problemas temporales. Insiste. Ajusta. Aprende. Vuelve a intentarlo. Trata de sumar cada día tus logros y no irte a la cama donde tus acciones principales han sido ver temas sin importancia en el celular, ver series y videos que nada aportan, largas llamadas telefónicas para chismear y muchas acciones más en estos tiempos que provocan que al llegar cada fin de semana , al hacer nuestro resumen de Top Logros de la Semana , comprobamos que ha sido una semana muerta que se puede convertir en un mes muerto y luego en un año muerto y ese comportamiento también afecta a las personas a nuestro alrededor: familiares , pareja , asociados y demás .
Porque cuando somos obsesivos , no abandonamos, tenemos metas cada día , cuando trabajamos hasta que duela, cuando creemos incluso cuando nadie cree, el éxito deja de ser una posibilidad y se convierte en una consecuencia.
Y recuerda siempre:
Todo es posible.
.El autor es presidente de la fundación Todo es Posible.
