¿Es tan difícil?
Por: Moises Balbuena
En todos mis años de vida -no son tantos- no había visto que lo simple se complicara tanto. Se supone que el mundo ha avanzado tanto, que cosas que resultaron complejas y, en algunos casos, inimaginables, sean desafíos que el ser humano se ha impuesto hasta alcanzarlos. Pero no vayamos tan lejos: ¿cuántas teorías existen sobre cómo se levantaron arquitecturas tan perfectas e impensables como las maravillas antiguas, y otras que no son maravillas, aunque resulten pasmosas a nuestra vista?
Resulta increíble todo lo que esta media isla de Quisqueya ha progresado desde la llegada de los españoles, las diversas naciones que administraron estas tierras, las batallas que se sucedieron para llegar a ser un país “independiente” -sí, entre comillas para los entendidos en la materia- y hasta poder salir vivos de una tiranía a la que muchos aupaban, pero que hoy exclaman que enfrentaron y que otros imberbes e ignaros anhelan que se repita.
Todo eso hasta llegar a la nueva era, con un Balaguer que, luego de Trujillo, son los dos artífices de la construcción de instituciones, estructuras y desarrollo urbano que hoy existen, con el respaldo de otros presidentes que han puesto su granito de arena para que hoy seamos una sociedad adelantada, a pesar de que pareciera que existe un conglomerado de poderosos y políticos contrarios a que se continúen los procesos que demandan los tiempos.
Y como en RD somos expertos en buscar una justificación para todo, sobre todo cuando nuestra ineptitud y mezquindad nos preceden, nos absorben y nos desbordan, cual si fuera un superpoder en favor de la humanidad, ahí es que somos cinturón negro en vendernos como lo mejor. Pues así mismo parecería que quienes administran la cosa pública hoy día quisieran pasar a la historia en mediocridad Max Pro, porque solo de esa manera se justifica tanta falta de planificación, deterioro y ausencia de culminación.
He aquí algunas cositas que pareciera no hacen mella, pero son ese clavito en el zapato que no nos deja caminar bien y pensar mucho menos. “El KM 9”: alrededor de poco más de cuatro años se ha tomado la ampliación y conversión de la entrada y salida de Santo Domingo con el Cibao, y esta es la hora en que colocan, ponen, quitan, asfaltan, rompen, abren, cierran, y no sabemos (ni ellos mismos) una fecha que digan cuándo y de una vez por todas van a entregar esta maravillosa, costosa, moderna y poco factible obra vial.
La Zona Colonial… ¡Ay, Chichí! Este centro histórico del Distrito Nacional ha sido el que más cambios sufre, todo por el bien y la modernidad de una obra que vaya acorde a los nuevos tiempos, donde la idea es que sea un lugar de acceso peatonal, pero olvidándonos de que durante casi un siglo ha sido parte de nuestro diario vivir. Calles angostas, bolardos que delimitan la acera del paso de vehículos, ambas al mismo nivel, lo que provoca que cada vez que llueve se pierda la división y se complique hasta caminar, porque se inundan.
Pero si hablamos de la extensión del Metro de Los Alcarrizos (que antes del 27 de febrero será inaugurado, según el ministro de la Presidencia José Ignacio Paliza); el monorriel de Santiago; la idea del monorriel de Santo Domingo, que conectará con Santo Domingo Este; el túnel que casi concluye en la Plaza de la Bandera; la más cacareada Autopista del Ámbar; la Circunvalación de Baní, que a las pocas semanas de inaugurada se desprendió una parte por unos remanentes de la tormenta Melissa en 2025; la famosa verja fronteriza; la carretera Barahona-Enriquillo… En fin, no puedo alargarme más porque faltan escuelas, hospitales, avenidas, centros deportivos, viviendas, temas de agua, luz, transporte y otros.
Y seguimos viendo una serie de primeros picazos, promesas de obras y demás, pero ¿no es mejor y más productivo concluir lo que tenemos pendiente antes de embarcarnos en nuevos proyectos? Sé que el mundo no se detiene, pero pareciera que cada paso que damos retrocedemos diez. Lo mejor es que no hablé de los servicios caóticos que tenemos hoy día, que se creyeron superados; pues de los logros ya tendremos medio escrito para más adelante.
Que comiencen las críticas y los bots…
