ANJE: Subsidios ineficaces han tenido impacto severo en el país
El impacto de las “deficiencias” en el sector energético en República Dominicana es más que un apagón de fin de semana, ya sea accidental o programado. Las cifras y estadísticas señalan que, entre las pérdidas y subsidios, el suministro de energía a nivel nacional ha tenido un impacto severo en el desarrollo del país y en la calidad del gasto público. Así lo estiman desde la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) en una reciente publicación en conjunto con la Comisión de Economía y Energía del gremio.
Conforme a los datos del Ministerio de Energía y Minas, desde el 2010 hasta el 2023, las pérdidas de las empresas distribuidoras de energía registraron variaciones que desde la ANJE califican de significativas. En promedio, estas pérdidas se sitúan en un 34.6%, alcanzando su punto más alto el año pasado con un 36.0%, para un incremento de 3.6 puntos porcentuales, lo cual representa un 11.0%. En el 2019 se proyectó la menor cantidad de pérdidas con un 27.0%.
Como resultado, las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) bajo la administración del Estado (Edenorte, Edesur y Edeeste) han visto aumentar sus pérdidas técnicas y operativas en los últimos dos años, con niveles que en 2022 fueron los mayores y más costosos de la última década, alcanzando el 39.2%, su mayor nivel desde 2012.
Esas pérdidas debieron ser cubiertas por el Estado con un subsidio de US$1,500 millones el año pasado, el mayor monto aportado para cubrir déficit eléctrico en la historia de ese sector en el país.
