Desarrollo Debate Donald Trump y Kamala Harris
La carrera hacia las elecciones del 5 de noviembre en Estados Unidos afronta este martes un momento decisivo.
Los ataque personales marcan el primer debate entre Kamala Harris y Donald Trump, determinante en lo que queda de una campaña en la que la vicepresidenta demócrata y el expresidente republicano se disputan el voto de los indecisos, el 8% del electorado. El cara cara, que se celebra en Filadelfia, ha tenido duros intercambios de golpes sobre la economía, la principal preocupación de los estadounidenses.
Los candidatos, empatados en las encuestas, se miden también sobre la inmigración, la política exterior y el aborto. Harris ha atacado a Trump por sus propuestas sobre la interrupción del embarazo: “Es inmoral”. El republicano ha arremetido: “Es marxista”.
Trump acusa a Harris de ser «una radical liberal de izquierdas»
Llega el bloque dedicado al fracking, la fragmentación hidraúlica para la extracción de petróleo. Arranca Harris al ser preguntada acerca de cómo ha cambiado su posición sobre la cuestión, cuando antes habló de prohibir esa práctica, para afirmar que hay que invertir en «distintas fuentes de energía». Después, rodea el tema y se centra más en sus valores, en cómo es una mujer criada en una familia de clase media y cómo trata de mejorar la situación económica y social de esas clases: «Mis valores no han cambiado y quiero traer esos valores y ayudar a la gente a mejorar, no a ir a peor», ha afirmado, asegurando que quiere apostar por mejorar la Seguridad Social y los seguros médicos.
Trump, en cambio, contraataca y afirma que Harris lleva «12 años contra el fracking«, mientras la vicepresidenta niega con la cabeza y sale por la tangente afirmando que ella es «una radical liberal de izquierdas» mientras ella niega con la cabeza. Trump afirma que «los precios de la energía se están cuadriplicando» y que los demócratas solo quieren «destruir el país», asegurando que van a acabar con las energías y afirmando que es «un gran fan de la energía solar».
