Dirigente sindical Mario Díaz, ante impacto global de los combustibles, llama al consenso entre el Gobierno y todos los sectores
_El dirigente sindical respalda las iniciativas anunciadas por los ministros de Industria, Comercio y Mipymes y de Hacienda, y plantea que los subsidios al transporte no solo deben mantenerse, sino también ampliarse._
SANTO DOMINGO. El secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (FENATTRANSC), Mario Díaz, afirmó que la nueva realidad económica que enfrenta la República Dominicana, como consecuencia del impacto global de los combustibles, obliga a establecer un gran consenso nacional entre el Gobierno, los sectores sociales, empresariales y sindicales, a fin de procurar que las medidas que deban adoptarse para enfrentar esta situación, provocada por factores externos, no terminen afectando directamente a los sectores más pobres de la población.
Díaz manifestó que FENATTRANSC, al igual que las demás organizaciones que integran el sector transporte nacional, respalda las iniciativas anunciadas la mañana de este miércoles por los ministros de Industria, Comercio y Mipymes y de Hacienda, durante un encuentro en el que participaron representantes de todos los miembros del denominado G12 del sector transporte de pasajeros y de cargas de la República Dominicana.
El dirigente sindical consideró que, ante las actuales circunstancias internacionales, es necesario que las decisiones económicas del Gobierno estén acompañadas de mecanismos de protección social que permitan preservar el poder adquisitivo de las familias dominicanas, la estabilidad de los precios y la capacidad operativa de los sectores productivos.
Asimismo, expresó que los transportistas respaldan que los subsidios estatales sean aplicados de manera estrictamente focalizada, de forma que sus beneficios lleguen efectivamente a los sectores y actividades que más los necesitan y produzcan un impacto real en la estabilidad del presupuesto de la canasta básica familiar.
En ese sentido, Díaz fue enfático al señalar que el subsidio destinado al sector transporte no solamente debe mantenerse, sino que también debe ampliarse, debido a su incidencia directa en los costos de movilización de pasajeros, distribución de mercancías y traslado de los productos que llegan diariamente a los mercados y establecimientos comerciales del país.
Explicó que mantener los mecanismos de compensación al transporte constituye una medida de protección económica para toda la población, porque contribuye a evitar que los incrementos en los costos operacionales de los transportistas se traduzcan automáticamente en aumentos de los pasajes y de los fletes, con sus consiguientes repercusiones en los precios de los bienes y servicios.
Mario Díaz indicó que comprende perfectamente las razones que están incidiendo en el comportamiento de los precios internos de los combustibles, particularmente el incremento de los costos internacionales de refinación, aun cuando en determinados momentos las cotizaciones del barril de petróleo han experimentado tendencias a la baja.
Precisó que la República Dominicana importa aproximadamente el 80 % de los combustibles que consume en condición de productos ya refinados, una realidad que la expone no solamente a las fluctuaciones del precio del petróleo crudo, sino también a los costos internacionales de procesamiento, refinación, transporte y comercialización de esos derivados.
A su juicio, esta dependencia energética explica parte de las presiones que enfrenta el mercado nacional de los combustibles y la necesidad de que el Gobierno continúe utilizando mecanismos de estabilización, congelamiento de precios y subsidios para proteger la economía dominicana y evitar que las consecuencias de la crisis internacional recaigan desproporcionadamente sobre los ciudadanos de menores ingresos.
El secretario general de FENATTRANSC reiteró la disposición de las organizaciones del transporte de continuar colaborando con las autoridades gubernamentales en la búsqueda de soluciones consensuadas, responsables y sostenibles, al considerar que la actual coyuntura requiere unidad de criterios, solidaridad y una visión de país en la que la protección de la economía familiar y la estabilidad social sean objetivos prioritarios.
