Inteligencia artificial

Elon Musk advierte de los peligros de la inteligencia artificial: «Un riesgo mayor que las armas nucleares»

Hay avances tecnológicos que generan tanto expectación como inquietud a partes iguales, y la inteligencia artificial es sin duda el ejemplo más claro de este fenómeno en la actualidad. Un exingeniero de AnthropicJacob Coxon, ha encendido el debate en internet tras publicar un comunicado en el que advierte de los peligros de esta tecnología, llegando a afirmar que «podría matar a todos los humanos».

El propio consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, no ha ocultado los riesgos asociados a esta tecnología, aunque ha mantenido un tono mucho más mesurado: «hay cierta probabilidad de que algo vaya mal, pero no es tan alta. Es más útil pensar en cómo se descomponen estas probabilidades. Cuáles son los caminos en los que las cosas salen bien y cuáles son los que salen mal», reflexionó.

Elon Musk respalda las palabras de Amodei

Elon Musk, consejero delegado de Tesla y SpaceX, entre otras compañías, ha coincidido públicamente con la postura de Amodei. «Tiene razón», publicó el empresario en sus redes sociales, recordando además que no es la primera vez que alerta sobre los riesgos de esta tecnología: «he estado dando la voz de alarma sobre la IA durante mucho tiempo».

Para respaldar su argumento, Musk recuperó un mensaje publicado en sus redes hace ya doce años: «he visto desarrollarse bastantes tecnologías, pero ninguna con este nivel de riesgo. El AGI (Inteligencia Artificial General) representa un riesgo significativamente mayor que las armas nucleares, en mi opinión. Los humanos superinteligentes tienen problemas para imaginar algo muchísimo más inteligente que ellos mismos», escribió entonces el empresario, una reflexión que sigue defendiendo en la actualidad.

Una propuesta para revisar los modelos entre empresas competidoras

En una entrevista concedida a The Economist el pasado mes de julio, Musk planteó además la posibilidad de que las propias empresas desarrolladoras de modelos de inteligencia artificial mantuvieran algún tipo de reunión informal entre sí, con el objetivo de revisar mutuamente los sistemas lanzados por la competencia.

«Las empresas competidoras probablemente entenderán si algo representa un riesgo de seguridad y no van a ser tímidas a la hora de destacar que los modelos de sus competidores deberían retrasarse en su lanzamiento», reflexionó el empresario, planteando así un posible mecanismo de autorregulación dentro del propio sector tecnológico ante los riesgos que, según reconocen sus principales protagonistas, todavía plantea el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial.