Opinión

Un almuerzo dura unas horas. Una enseñanza puede acompañar toda una vida.

Por Ángel Puello

Hoy ustedes me regalaron algo que ningún padre olvida: invitarme a compartir este Día de los Padres. 

Quizás mañana no recordemos exactamente qué comimos, ni dónde estaba cada plato sobre la mesa, pero sí podemos recordar lo que sentimos y, sobre todo, lo que decidimos llevarnos para siempre.

Por eso quise cambiar los regalos. Ustedes me regalaron este almuerzo; yo quiero regalarles algo que, si Dios lo permite, pueda acompañarlas toda la vida.

No es un discurso. Es una colección de pequeñas verdades que la vida me ha ido enseñando. Algunas las aprendí acertando; otras, equivocándome o escuchando el testimonio de amigos . Pero todas tienen algo en común: cuando las he puesto en práctica, mi vida ha sido mejor.

Quisiera que algún día ustedes también las compartan con sus hijos y con quienes amen.

Nunca permitan que la bondad pase de moda. El mundo siempre necesitará personas buenas.

Cada día procuren hacer una obra de bien. No tiene que costar dinero. A veces basta con escuchar, animar, abrazar o sonreír para asi alegrar la vida de alguien .

Un cumplido sincero puede cambiarle el día a alguien. Nunca subestimen el poder de una palabra amable.

Llamen a esa persona que necesita ánimo. Hay llamadas que llegan justo cuando alguien estaba perdiendo las fuerzas.

Presenten a dos personas cuando sepan que una puede ayudar a la otra. Conectar vidas también es una forma de servir.

Si tienen algo que ya no utilizan y puede ser útil para otro, entréguenlo con alegría. Lo que para ustedes ocupa espacio, para alguien puede representar esperanza.

Nunca permitan que el orgullo sea más grande que el cariño. Pedir perdón nunca empequeñece a nadie.

Sean agradecidas incluso por las cosas pequeñas. Quien aprende a agradecer vive con mayor paz.

No envidien el éxito ajeno. Úsenlo como inspiración para construir el propio.

Nunca dejen de aprender. La mente también necesita alimento todos los días.

Rodéense de personas que las hagan mejores. Las compañías terminan pareciéndose a nuestro destino.

Cumplan su palabra. La confianza tarda años en construirse y segundos en perderse.

Sean generosas con el reconocimiento. Celebren los logros de los demás sin miedo.

No desperdicien el tiempo en discusiones inútiles. La paz vale mucho más que tener siempre la razón.

Escuchen más de lo que hablan. Muchas respuestas llegan cuando aprendemos a guardar silencio.

Nunca respondan con odio. La serenidad suele ser la victoria más elegante.

Ayuden sin esperar aplausos. Las mejores acciones casi siempre son las que nadie ve.

Recuerden que el éxito no vale si para alcanzarlo se pierde la tranquilidad o la dignidad.

Cuando puedan levantar el ánimo de alguien, háganlo. Tal vez nunca sepan cuánto necesitaba escuchar esas palabras.

Sean luz donde encuentren oscuridad. Siempre habrá suficiente gente criticando; hagan parte del grupo que construye.

No dejen que un fracaso decida quiénes son. Las caídas enseñan caminos que las victorias nunca muestran.

Cuiden a su familia. Al final de la vida, los abrazos valen más que los aplausos.Siento que tengo muchos abrazos pendientes antes de marcharme .

Nunca olviden de dónde vienen. Las raíces profundas ayudan a soportar cualquier tormenta.

Y, sobre todo, recuerden esto:

La verdadera riqueza no se mide por lo que acumulamos, sino por el bien que dejamos sembrado en el corazón de los demás. Cuando partimos de este mundo nunca nos recuerdan por las cosas materiales que teníamos, recuerdan nuestras acciones y logros.

Si algún día de los padres  yo ya no estoy sentado en una mesa compartiendo un almuerzo con ustedes, me gustaría pensar que estas palabras siguen vivas. Que de vez en cuando vuelven a leerlas. Que alguna frase aparece en su memoria justo cuando la necesitan. Que las las compartan con un hijo, con un amigo o con alguien que atraviesa un momento difícil.

Ese será el mejor regalo que un padre puede recibir.

Porque un padre no solo deja recuerdos; procura dejar principios. No solo entrega cosas; intenta formar corazones. No solo acompaña una etapa de la vida; desea que sus enseñanzas sigan caminando junto a quienes más ama.

Alanna y Alisha / Alisha y Alanna (para evitar celos jajaja ): con  todo mi amor, hoy les dejo este escrito de regalo. No para este Día de los Padres, sino para todos los días de sus vidas.

Domingo 26 de julio 2026

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