Rosalba Ramos llama a reforzar la prevención tras afirmar que 8 de cada 10 mujeres asesinadas jamás denunciaron
La procuradora fiscal del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, lanzó una advertencia que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad del Estado para prevenir los feminicidios en la República Dominicana: “De 100 mujeres que matan, el 80% nunca denunció”.
La afirmación, basada en estadísticas manejadas por el Ministerio Público, expone uno de los principales desafíos en la lucha contra la violencia de género: la gran mayoría de las víctimas mortales no llega a activar los mecanismos institucionales de protección antes de ser asesinada.
El silencio antes del crimen
El dato sugiere que solo una minoría de las mujeres víctimas de feminicidio había acudido previamente a una fiscalía, destacamento policial, línea de emergencia o unidad especializada para reportar agresiones. Según expertos consultados en temas de violencia intrafamiliar, este patrón responde a una combinación de factores:
- Miedo a represalias del agresor.
- Dependencia económica.
- Falta de redes de apoyo.
- Desconfianza en el sistema judicial.
- Normalización de la violencia dentro del entorno familiar.
La declaración de Ramos apunta precisamente a ese fenómeno: muchas mujeres viven situaciones de violencia durante años sin formalizar una denuncia, lo que dificulta que las autoridades puedan intervenir a tiempo.
Las cifras detrás de la advertencia
Aunque cada caso tiene características particulares, los registros oficiales muestran que una proporción significativa de feminicidios ocurre en relaciones de pareja o expareja donde existían antecedentes de conflictos, amenazas o agresiones verbales conocidas por familiares y vecinos, pero no necesariamente por el sistema de justicia.
Investigaciones previas del Ministerio Público han identificado que en numerosos expedientes de feminicidio no existe una denuncia formal previa, lo que limita la posibilidad de emitir órdenes de protección, medidas de coerción o vigilancia sobre el agresor.
¿Falla el sistema o falla el acceso al sistema?
La reflexión abre un debate más amplio. Organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres sostienen que el problema no se reduce a la ausencia de denuncias, sino también a las barreras que enfrentan las víctimas para denunciar.
Entre las principales dificultades señaladas están:
- Procesos judiciales percibidos como lentos.
- Falta de acompañamiento psicológico inmediato.
- Temor a quedar desprotegidas tras denunciar.
- Presión familiar o social para “resolver el problema en casa”.
El llamado de Rosalba Ramos
Con su declaración, la fiscal del Distrito Nacional insistió en la necesidad de fortalecer la prevención y fomentar una cultura de denuncia temprana. Ramos considera que identificar los primeros signos de violencia puede marcar la diferencia entre una intervención oportuna y un desenlace fatal.
“De 100 mujeres que matan, el 80% nunca denunció”, reiteró la magistrada al referirse a la urgencia de que las víctimas busquen ayuda antes de que la violencia escale.
Un desafío nacional
La República Dominicana mantiene desde hace años programas de atención a víctimas, líneas de emergencia y unidades especializadas de violencia de género. Sin embargo, las estadísticas reflejan que el reto sigue siendo lograr que las mujeres en situación de riesgo se sientan seguras para acudir a las autoridades y que el sistema responda con rapidez y eficacia.
La advertencia de Rosalba Ramos no solo revela un dato estadístico; también pone en evidencia una realidad social: el feminicidio, en muchos casos, ocurre después de un largo proceso de violencia silenciosa que nunca llega a los registros oficiales.
