Botellones de agua suben hasta RD$10 y elevan el gasto mensual de las familias
Comerciantes y distribuidores de agua en distintos sectores del Distrito Nacional reportaron aumentos recientes en el precio de los botellones de agua, cuyos costos al consumidor han experimentado incrementos de entre cinco y diez pesos en las últimas semanas.
En recorridos realizados por Diario Libre en sectores como Villa Juana, Los Jardines y la avenida Los Próceres, colmaderos coincidieron en que el precio de venta del botellón pasó de 100 pesos a 110 pesos, mientras que el costo suplido por distribuidores también registró alzas.
Un comerciante de Villa Juana explicó que anteriormente vendía los botellones a 100 pesos con servicio de entrega y que ahora los comercializa a 110 pesos.
«Antes yo vendía agua a 90 pesos y poco a poco fue subiendo. Ahora el último aumento fue de 10 pesos», afirmó un colmadero de Villa Juana, quien atribuyó la situación al incremento en la demanda debido a las altas temperaturas.
Según relató, los distribuidores no le han ofrecido mayores explicaciones sobre el ajuste en los precios. «Para mí tiene que ser la demanda, porque todo el mundo consume agua», sostuvo.
Otro comerciante ubicado en la avenida Los Próceres indicó que el aumento se produjo hace aproximadamente dos semanas. «Yo lo vendía a 100 pesos y ahora lo estoy vendiendo a 110», señaló, al precisar que el incremento corresponde a los botellones de Planeta Azul.
Mientras, en un colmado del sector Los Jardines, el comerciante Víctor Almonte aseguró que el producto ya había experimentado un aumento a finales del año pasado.
«Antes lo vendíamos a un promedio de 85 pesos. Luego subió a 100 y ahora está a 110 pesos«, expresó.
Distribuidores también confirman alza
Un distribuidor de agua consultado por este medio confirmó que el precio de los botellones ha aumentado para los colmados, aunque evitó ofrecer detalles precisos sobre el monto del ajuste y señaló que las variaciones responden a disposiciones de las compañías suplidoras.
Otros comerciantes explicaron que el costo del botellón para los colmados pasó recientemente de unos 72 pesos a 76 pesos, incremento que posteriormente fue transferido al consumidor final.
De acuerdo con datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Banco Central, el agua purificada ha mantenido una tendencia sostenida al alza entre marzo de 2025 y marzo de 2026.
Durante ese período, el índice reflejó incrementos graduales en el costo de este producto, acumulando un aumento cercano al 7.6 % interanual, lo que evidencia el encarecimiento progresivo de un bien básico para los hogares dominicanos que dependen de botellones y galones para el consumo diario.
Impacto económico del aumento en las familias dominicanas
En el país, el agua que llega a los hogares vía los acueductos no es apta para el consumo humano, por lo que las familias deben comprarla procesada para tomar.
En Villa Juana, una familia de clase baja compuesta por tres personas gasta unos 1,500 pesos en la compra de botellones de agua mensualmente. A esto se agrega una tarifa que oscila entre 1,500 a 1,700 pesos de energía eléctrica y 1,000 de internet.
Otra con la misma cantidad de miembros tiene que gastar de manera mensual unos 2,000 pesos en botellones de agua de bajo costo. Estos han experimentado un aumento de cinco pesos la unidad, cuando antes costaban 45 pesos.
La carga es aún mayor en hogares más numerosos. Una madre soltera, quien vive con sus cinco hijos, paga más de 3,000 pesos para cubrir la factura eléctrica de su hogar, gastando alrededor de 2,500 pesos en botellones de agua y con una tarifa de internet de 1,000 pesos.
En otro caso, un padre de familia que reside con dos personas en su hogar, gasta hasta 2,250 para cubrir el gasto de la electricidad, sumando 1,000 pesos en su tarifa de internet y 800 pesos mensuales en consumo de agua purificada.
Mientras que, en una casa de clase media, donde residen tres personas, se gastan 720 pesos en botellones de agua, entre 1,600 a 2,600 en tarifa eléctrica, 2,000 en internet y 800 pesos en teléfono.
Los testimonios muestran cómo el acceso al agua potable, lejos de ser un servicio garantizado, continúa representando una carga económica significativa para las familias dominicanas, especialmente en un contexto de aumentos sostenidos en bienes y servicios esenciales.
