“Usted no tiene discoteca”: la respuesta de Antonio Espaillat a las advertencias de Gregory Adames
«Usted no tiene discotecas”. Con esa frase, según declaró Gregory Adames, el empresario Antonio Espaillat habría respondido a las reiteradas advertencias sobre fallas estructurales en la discoteca vinculada al denominado Caso Jet Set, cuyo colapso dejó 236 fallecidos y 180 heridos.
En una declaración extensa y contundente ante el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Adames, en calidad de víctima querellante, ofreció este lunes un testimonio que profundiza las preocupaciones sobre posibles negligencias en el denominado Caso Jet Set, al asegurar que los riesgos estructurales del establecimiento eran conocidos, documentados y reiteradamente advertidos mucho antes del colapso.
“Ahí no debió morir una sola persona, y él (Espaillat) no hizo la corrección porque no encontró intercambio, ya que no le gusta pagar”, consideró.
Adames afirmó que desde su ingreso a laborar en la discoteca comenzó a reportar filtraciones de agua que, con el tiempo, se agravaron significativamente sin que se adoptaran medidas correctivas efectivas.
Según su declaración, todas las decisiones operativas y de mantenimiento dependían directamente de Antonio Espaillat López, a quien señaló como la persona que autorizaba cualquier intervención, incluso las más mínimas.
“El control era total. Nada se hacía sin su autorización”, expresó, agregando que incluso situaciones urgentes quedaban supeditadas a su aprobación.
Cableado provisional desde 2023 y advertencias técnicas ignoradas
Uno de los elementos más reveladores del testimonio es la denuncia de que, tras un incendio ocurrido en el área de planta eléctrica, se instalaron cables provisionales con el objetivo de reabrir rápidamente el establecimiento.
Explicó que técnicos y electricistas habrían advertido que esas condiciones no eran seguras para operar, pero dichas recomendaciones no fueron acogidas.
Adames sostuvo que, pese a existir un presupuesto para realizar reparaciones adecuadas, se decidió mantener el sistema eléctrico provisional desde el año 2023 hasta el momento del colapso.
Deterioro progresivo del techo y medidas improvisadas
El declarante también describió un patrón constante de deterioro estructural en el techo del local. Indicó que no solo se trataba de plafones afectados por humedad, sino de fragmentos de concreto que caían con frecuencia, representando un riesgo directo para empleados y clientes.
Como respuesta, según relató, se implementaron soluciones improvisadas, como la colocación de lonas plásticas sobre el techo para contener filtraciones de agua, las cuales debían ser drenadas manualmente antes de cada evento.
“Los pedazos se veían en el suelo constantemente. No era un hecho aislado”, afirmó.
Advertencias reiteradas y falta de acción
Aseguró que envió en múltiples ocasiones fotografías, videos y mensajes alertando sobre la gravedad de la situación, tanto a Antonio Espaillat López como a Maribel Espaillat, sin que se produjeran intervenciones estructurales definitivas.
Incluso relató que días antes del colapso, tuvo que subir personalmente al techo para retirar fragmentos que podían caer sobre los asistentes, acción que también fue documentada y comunicada.
“El techo no se cayó sin avisar”, reiteró.
Decisiones operativas pese al riesgo
Otro punto crítico de su declaración fue la denuncia de que, la misma noche del incidente, recomendó suspender las actividades tras registrarse situaciones de peligro. Sin embargo, según su versión, la sugerencia fue rechazada debido a la importancia comercial del evento.
También enfatizó que previamente había ocurrido un incidente con un cliente afectado por la caída de materiales, tras lo cual se ofreció a asistirlo, mientras, según afirmó, no hubo reacción directa por parte de la administración.
En la parte más emotiva de su intervención, Adames describió escenas vividas tras el colapso, incluyendo personas atrapadas bajo los escombros pidiendo ayuda.
Informó que perdió siete compañeros en la tragedia, motiva su insistencia en que se esclarezcan los hechos.
“Esto no es por venganza. Es por la verdad. Aquí hay un pueblo herido”, expresó ante el tribunal.
Exigencia de justicia
El declarante concluyó solicitando que se establezcan responsabilidades conforme a la gravedad de los hechos, insistiendo en que las muertes ocurridas pudieron evitarse si se hubiesen atendido las advertencias realizadas de manera reiterada.
Su declaración se suma a otros elementos del proceso que actualmente se ventilan en los tribunales, en un caso que ha generado profunda conmoción en la sociedad dominicana y mantiene alta la atención pública.
