La historia entre Nicole Kidman y Simon Baker que ha desatado los rumores: «Tenemos una química que vibra»
icole Kidman vuelve a coronarse como la reina del thriller y triunfa en Prime Video al frente de Scarpetta, la adaptación de la famosa novela de Patricia Cornwell. Un éxito que está dando mucho de qué hablar y no solo por lo que pasa en la pantalla. En las alfombras rojas todo parece medido al milímetro, pero a veces un gesto basta para desatar una tormenta de titulares. Eso es exactamente lo que le ha sucedido a la protagonista de Australia y a su compañero Simon Baker, que han convertido la presentación de su nueva serie en uno de los momentos más comentados de las últimas semanas. ¿Es solo complicidad profesional o hay algo más entre ellos?
Todo comenzaba hace unos días en el estreno en Nueva York de la serie, donde ambos actores aparecían sonrientes y relajados. Hasta ahí, todo entraba dentro de lo esperado. Sin embargo, un detalle llamaba especialmente la atención: posaron cogidos de la mano. Un gesto que no pasaba desapercibido y que hacía saltar las alarmas sobre un posible romance. Tras la proyección, acudían juntos a la fiesta posterior, donde pasaron gran parte de la noche charlando, alimentando aún más las especulaciones sobre su cercanía.

La química entre ellos no es nueva. En la serie, Kidman se mete en la piel de la icónica forense Kay Scarpetta mientras que Baker interpreta al perfilador del FBI Benton Wesley, su pareja en la ficción, y su conexión es evidente. Esa afinidad delante de las cámaras parece trasladarse con naturalidad detrás de ellas, algo que reconocen sin rodeos, aunque sin confirmar que entre ellos pueda existir algo más que una bonita amistad.

“Tenemos una química que vibra”, aseguraba la actriz en una entrevista con The Daily Telegraph, dejando claro que su entendimiento va más allá de lo profesional. Tanto es así que fue la propia Kidman quien insistió al protagonista de El mentalista para que aceptara el papel en Scarpetta y así cumplir su deseo de trabajar juntos. “Nos conocemos desde hace muchísimo. Siempre he querido hacer algo importante con Simon”, explicaba, añadiendo que “fui yo la que le pidió: ‘¿por favor, por favor, harías esto conmigo?’ Él estaba en un momento de su vida en el que podía decidir estar fuera de casa y dedicarse a lo que le apeteciera, así que fue el destino. Me dijo que sí«.


La pareja ya había interpretado a un matrimonio en la película antológica Roar, en 2022, y se lo pasaron muy bien en el rodaje, según revelaba Simon entonces. «Es un poco extraño», decía sobre compartir un beso en pantalla con su amiga. «Creo que la primera vez que lo hicimos, ambos pensamos algo así como: ‘Bueno, da igual'». Por su parte, Nicole afirmaba en ese momento que «no me pareció raro. Pero ya nos habíamos besado en la mejilla antes. Nos hemos abrazado mucho. Hemos vivido en la misma casa. Y sabes, la mujer con la que crecí, él estuvo casado con ella durante una parte importante de su vida… 29 años, así que somos prácticamente la misma persona«.

Lo cierto es que su relación viene de muy lejos. Ambos se conocen desde hace décadas, cuando compartían círculo con Naomi Watts en sus inicios en la industria. La cercanía es tal que Baker llegó a vivir con Kidman y su entonces marido, Tom Cruise, una temporada. Además, Nicole es madrina de Harry Friday, de 22 años, uno de los hijos del intérprete, fruto de su relación con Rebecca Rigg, gran amiga de la ganadora del Oscar por Las horas.
Para el actor australiano, de 56 años, esa confianza previa facilita el trabajo. “Cualquier incomodidad por la amistad desaparece rápido. No analizamos demasiado las cosas, simplemente nos ponemos a trabajar y vemos qué sale”, comentaba sobre cómo abordan juntos las escenas más íntimas. Ahora, al ser preguntado por cuestiones personales por Woman’s Day responde con discreción y en tono de humor que “no voy por ahí contando mis intimidades”.

Los rumores sobre una posible relación entre Kidman y Baker han tomado aún más fuerza por el momento personal que atraviesan: La actriz ponía fin el pasado mes de septiembre a su matrimonio con Keith Urban, con quien comparte dos hijas, Sunday Rose y Faith Margaret, tras 19 años de casados, mientras que Simon se separaba de su mujer en 2020 tras casi tres décadas de relación. Una coincidencia que no ha pasado desapercibida para quienes siguen de cerca sus pasos.

Ver a los dos actores cogidos de la mano habría dejado a Urban devastado “Fue como ver a su mejor amigo con su mujer y le afectó mucho”, ha contado una fuente cercana al artista a Woman’s Day. La misma persona ha añadido que el cantante de country ya sospechaba que la pareja se estaba acercando durante el rodaje y que, al ver sus gestos de complicidad, “esto se ha convertido en su peor pesadilla”.

El informante ha explicado también la intensidad de sus sentimientos: “Keith espera que solo estén exagerando para los titulares, pero aún así se siente traicionado. Ambos saben cuánto le dolería incluso la insinuación de un romance”. Sobre las intervenciones de la pareja con los medios, “odia que estén dando entrevistas sobre lo unidos que están. Está en total shock de que ella presuma de una nueva relación tan pronto después del divorcio”.

En lo relacionado con sus hijas, el músico teme que esta nueva etapa pueda influir en su relación ya que “Simon representa una amenaza real porque las chicas lo adoran absolutamente”, ha afirmado la fuente, recordando que Baker ha sido “como un tío divertido para ellas desde que eran bebés”, algo que, de confirmarse el romance, podría alterar la dinámica familiar. Y, aunque mantiene las apariencias y la serenidad en público, estaría muy afectado por la situación.

Mientras tanto, Kidman prefiere mantenerse discreta. En sus últimas declaraciones, evita entrar en detalles sobre su vida privada y se centra en los suyos. “Estoy agradecida por mi familia y por seguir adelante. De lo demás no hablo por respeto”, afirma, marcando claramente los límites. Por ahora, ni ella ni Baker han confirmado que exista una relación sentimental. Por el momento solo hay una sólida amistad forjada durante años y reforzada ahora por un proyecto común que les vuelve a situar en el mismo camino. Pero en el universo de Hollywood, donde cada gesto se analiza al detalle, a veces basta una mano entrelazada para que surjan las preguntas. Y, de momento, Nicole y Simon parecen cómodos dejando que sea el público quien intente descifrar la respuesta.
