Ryan Routh, el hombre condenado el año pasado por intentar asesinar a Donald Trump en 2024 cuando era candidato a la presidencia, fue sentenciado este miércoles a cadena perpetua.
La jueza federal Aileen Cannon dictó la sentencia, a la que se suman siete años adicionales obligatorios por un delito relacionado con armas de fuego.
La Fiscalía había solicitado cadena perpetua para Routh, quien fue condenado por intentar matar a Trump en el Trump International Golf Club de West Palm Beach, Florida, en septiembre de 2024.

Los fiscales escribieron en un memorando que Routh “sigue sin mostrar ningún arrepentimiento” y que “la naturaleza atroz de este intento de asesinato —su decisión egoísta y violenta de impedir que los votantes estadounidenses eligieran al presidente Trump, matándolo primero— justifica una pena criminal severa”.
El tribunal asignó un abogado a Routh para que le ayudara a prepararse para la audiencia de sentencia, pues el hombre optó por representarse a sí mismo durante el juicio.
El abogado, Martin Roth, argumentó en un documento judicial el mes pasado que Routh no “cometió un acto de terrorismo” y pidió a la jueza que dictara una “pena de 20 años, seguida de la pena obligatoria de 7 años” por el cargo detenencia ilícita de armas en relación con el intento de asesinato. Routh “permanecería bajo custodia hasta los ochenta años y no supondría ninguna amenaza para causar daño al público” si recibía esa condena, dijo el abogado.
Routh tuvo la oportunidad de dar una última declaración ante la jueza Cannon en la audiencia de sentencia, que duró apenas una hora. Se permitió a cada parte presentar sus argumentos, pero ninguna llamó a ningún testigo ni presentó ninguna prueba.

Routh fue detenido en septiembre de 2024 después de que el agente del Servicio Secreto Robert Fercano lo viera escondido entre unos arbustos cerca del quinto hoyo del club de golf de Trump. Según los fiscales, estaba esperando a que Trump entrara en su línea de visión para abrir fuego.
Los amigos y familiares de Routh presentaron al tribunal cartas en su apoyo.
El hijo de Routh, Adam, escribió que su padre “quiere continuar por el buen camino y seguir siendo alguien que contribuye a nuestra familia y a su comunidad”, y añadió que “todavía lo necesitamos, y todavía hay gente que lo quiere y lo apoya”.
Nancy Meyers, hermana de Routh, pidió a la jueza Cannon que considerara la posibilidad de recluir a su hermano en una prisión de Carolina del Norte, alegando que la familia estaba “devastada” por sus actos, pero “comprometida a ayudarle en sus esfuerzos de rehabilitación”.
La audiencia del miércoles fue la primera vez que Routh volvía a comparecer ante el tribunal desde que intentó apuñalarse en el cuello con su pluma tras leerse el veredicto de culpabilidad en su contra el año pasado. Agentes federales lo sacaron rápidamente de la sala.
Durante el cierre del juicio que duró dos semanas, Routh presentó un argumento breve e inconexo en el que intentó argumentar que no había delito porque nunca disparó a Trump. Routh mencionó los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio y comenzó a hablar de Ucrania, del padre fundador Patrick Henry y del “hombre común”, antes de que Cannon pusiera fin a su argumento.
Tras poco más de dos horas de deliberaciones, el jurado, compuesto por siete mujeres y cinco hombres, declaró a Routh culpable de los cinco cargos, que incluían tres delitos federales relacionados con armas y uno de agresión al agente del Servicio Secreto que lo sacó de su escondite.
Routh se sometió a una evaluación médica antes del juicio. En su memorando de sentencia, el Gobierno escribió que un psiquiatra privado contratado por el antiguo abogado de Routh “reconoció que Routh no tenía motivos para alegar incompetencia, demencia o capacidad disminuida, pero sí propuso que padecía dos trastornos [trastorno narcisista de la personalidad y diagnóstico de trastorno bipolar II]”.
El Gobierno afirmó que Routh no hizo ningún esfuerzo por explicar cómo sus supuestas afecciones estaban relacionadas con sus delitos o cómo justificaban su conducta delictiva.
El abogado de Routh solicitó que su cliente recibiera tratamiento de salud mental mientras permaneciera bajo custodia, tras ser condenado.
