Embajadora Leah F. Campos advierte que la crisis de Haití representa un desafío compartido para República Dominicana y Estados Unidos
La embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana, Leah F. Campos, afirmó que la profunda crisis social, política y humanitaria que atraviesa Haití constituye uno de los principales desafíos tanto para la República Dominicana como para su país, debido a sus implicaciones directas en materia de seguridad, migración y estabilidad regional.
Durante sus declaraciones, la diplomática subrayó que la compleja situación del vecino país no puede ser abordada de manera aislada, sino mediante un esfuerzo conjunto de la comunidad internacional, con especial énfasis en la cooperación entre Estados Unidos y la República Dominicana, naciones que comparten intereses estratégicos en la preservación de la paz y el orden en el Caribe.
Campos señaló que el deterioro institucional en Haití, marcado por el avance de las bandas armadas, la debilidad del Estado y la crisis económica, genera consecuencias que trascienden sus fronteras, afectando directamente a la República Dominicana en términos migratorios y de seguridad fronteriza, así como a Estados Unidos por el impacto regional y los flujos irregulares de personas.
Asimismo, la embajadora reconoció los esfuerzos que realiza el Gobierno dominicano para proteger su soberanía y mantener el control en la frontera, al tiempo que reiteró el compromiso de su nación de respaldar iniciativas que contribuyan a la estabilidad y reconstrucción institucional de Haití.
Leah F. Campos enfatizó que la solución a la crisis haitiana requiere una respuesta integral que combine apoyo humanitario, fortalecimiento de las instituciones democráticas y acciones coordinadas de seguridad, con el respaldo de organismos multilaterales y países aliados.
Finalmente, la representante diplomática sostuvo que Estados Unidos continuará trabajando de la mano con la República Dominicana para enfrentar este desafío común, promoviendo políticas que garanticen la seguridad regional, el respeto a los derechos humanos y el desarrollo sostenible, como pilares fundamentales para una solución duradera a la situación que vive Haití.
