Administración Trump aprueba cable submarino que permitirá a República Dominicana vender electricidad a Puerto Rico, anuncia Luis Abinader
La administración del presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, aprobó el permiso presidencial para el desarrollo de un cable eléctrico submarino que permitirá interconectar los sistemas eléctricos de la República Dominicana y Puerto Rico, y abrir la posibilidad de que el país exporte energía eléctrica hacia la isla estadounidense, informó el presidente Luis Abinader durante un encuentro con periodistas en el Palacio Nacional.
El mandatario explicó que la autorización del gobierno estadounidense representa un paso decisivo para la cooperación energética regional, y coloca a la República Dominicana en una posición estratégica dentro del Caribe en materia de generación y exportación de electricidad. El tema había sido adelantado por Abinader en ocasiones anteriores y ha sido objeto de seguimiento por medios de comunicación dominicanos especializados en economía y energía.
Un proyecto con antecedentes y años de discusión
La iniciativa, conocida como Proyecto Hostos, ha sido ampliamente abordada por medios dominicanos como Diario Libre, Hoy y De Último Minuto, que han documentado su evolución desde las primeras propuestas técnicas hasta la búsqueda del permiso presidencial de Estados Unidos, requisito indispensable debido a que Puerto Rico es un territorio estadounidense.
El proyecto contempla la instalación de un cable submarino de corriente continua de alto voltaje (HVDC) que atravesaría el Canal de la Mona, con una extensión estimada entre 146 y 160 kilómetros, conectando la costa este dominicana con Puerto Rico. Esta tecnología permitiría transmitir energía de forma eficiente y estable, sin afectar el funcionamiento independiente de ambos sistemas eléctricos.
Capacidad de generación y exportación
De acuerdo con reportes publicados en la prensa dominicana, la interconexión podría permitir una transferencia de entre 500 y 700 megavatios (MW) de electricidad, una capacidad significativa si se compara con la demanda energética de Puerto Rico. Para lograrlo, la República Dominicana deberá contar con excedentes sostenibles de generación, lo que implicaría nuevas inversiones en plantas eléctricas, particularmente a gas natural y fuentes renovables.
Medios nacionales han señalado que el propio presidente Abinader ha reconocido que el país necesita seguir fortaleciendo su parque energético para garantizar primero el abastecimiento interno y, luego, la exportación hacia mercados externos como Puerto Rico.
Respaldo internacional y componente tecnológico
El proyecto ha recibido atención de medios internacionales y de la prensa puertorriqueña, que han destacado la participación de empresas globales del sector energético en el desarrollo técnico de la iniciativa, incluyendo firmas especializadas en infraestructura submarina y sistemas de conversión eléctrica.
Estos reportes subrayan que la aprobación del permiso presidencial era uno de los últimos grandes obstáculos regulatorios para avanzar hacia la fase de construcción.
Impacto regional
La interconexión eléctrica ha sido analizada por medios dominicanos e internacionales como una posible respuesta estructural a la crisis energética de Puerto Rico, cuya red ha sido severamente afectada en los últimos años por fenómenos atmosféricos y problemas de mantenimiento.
Con la aprobación del gobierno estadounidense, el proyecto entra ahora en una etapa clave de planificación y ejecución, con miras a convertirse en una de las obras de infraestructura energética más importantes del Caribe y a posicionar a la República Dominicana como exportador regional de electricidad en el mediano plazo.
